El dolor y la cojera son los síntomas fundamentales de la artrosis de tobillo. Progresivamente se va instaurando una pérdida progresiva de la movilidad con la consecuente limitación funcional para la de ambulación normal del paciente.

El diagnostico, aparte de clínico, se apoya en pruebas de imagen: radiología (proyecciones AP y lateral en carga, oblicua y en rotación interna de 15º-20º), tomografía axial computerizada (TAC, muy útil a la hora de la planificación preoperatoria), resonancia magnética nuclear (RNM) y gammagrafía ósea (para descartar procesos infecciosos subyacentes)

El tratamiento en fases iníciales (grado I-II de artrosis) suele ser conservador, basado en medidas que ayuden a minimizar los síntomas y mejorar la funcionalidad de la articulación afectada. Entre estas medidas cabe: la modificación de hábitos, disminución de peso, fármacos analgésicos-AINEs, fármacos condroprotectores (sulfato de glucosamina, condroitin sulfato, MMA,…) y los fármacos de visco suplementacion intraarticular (inyecciones de ácido hialuronico)

Sin embargo en fases avanzadas de la artrosis (grado III-IV) se recomienda el tratamiento quirúrgico como primera opción. El abanico de posibilidades terapéuticas abarca desde las osteotomías tíbiales hasta la artroplastia total de tobillo, pasando por las artrodesis (artroscópica o abierta) o las artrodiastasis.

La primera generación de prótesis de tobillo (PTT) fue introducida a principios de los 70.

Desde entonces los avances tecnológicos y el desarrollo de las habilidades quirúrgicas nos han permitido desarrollar modelos de 3 componentes muy anatómicos que requieren mínimas resecciones óseas con excelentes resultados.

Para la implantación de una PTT es necesario respetar 7 condiciones:

1.- no debe existir una infección

2.- buena vascularización y buena función neurológica

3.- buen control de las enfermedades sistémicas concomitantes, sobretodo de la diabetes

4.- ausencia de alteraciones en los ejes de carga ( >15º)

5.- estabilidad ligamentosa

6.- buen stock óseo y buena calidad ósea

7.- buena condición psicológica

Los resultados obtenidos en artrosis de tobillo son buenos. Sin embargo, debe recordar que es una cirugía no exenta de complicaciones y cuyo fracaso conlleva un rescate con artrodesis del tobillo. Es por ello por lo que la experiencia del cirujano es fundamental a la hora de llevar a buen término una cirugía como esta. En la Unidad de Pie y Tobillo contamos con más de 10 años de experiencia en este campo y con resultados comparables a cualquier serie mundial.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies