Las lesiones del cartílago han sido históricamente un problema difícil de solucionar.

Multitud de estudio confirman la capacidad limitada del cartílago para regenerarse (crea un fibrocartílago), así como la recuperación de su función tras una lesión importante.

Habría que diferenciar en entre las lesiones que únicamente afectan al cartílago y aquellas que también afectan al hueso subyacente. En el primer caso, las lesiones condrales puras, el cartílago no se regenera. Sin embargo en las lesiones osteocondrales, es substituido por un fibrocartílago con colágeno inapropiado (tipo I) una proporción inadecuada de proteoglicanos y una disposición anómala de las fibras. Por lo que ni la morfología ni la función normal se restablecen.

Así mismo la profundidad y el diámetro de las lesiones (el tamaño) son dos factores pronósticos muy importantes. A mayor profundidad y mayor diámetro peor pronóstico.

Y por qué esta baja capacidad de auto curación del cartílago. Pues por la pobre vascularización, inervación y drenaje linfático de este tejido.

La resolución de una lesión del cartílago debería implicar el desarrollo de un tejido idéntico al condral. Gracias a la biotecnología se han conseguido grandes avances en el tratamiento y curación de las lesiones condrales.

La condrogenesis autologa inducida con matriz, AMIC (autologus matyrix induced chondrogenesis) / Cartifill (biocolageno en matriz estable), es un procedimiento quirúrgico biológico innovador desarrollado para el tratamiento de las lesiones condrales y osteocondrales. Se trata de un procedimiento en un solo paso combinando la estimulación de la médula ósea (microfracturas, perforaciones múltiples, etc.) con la aplicación de la matriz de colágeno purificado. De esta manera se proporciona un entorno estable para la actividad regenerativa celular, la diferenciación condrogénica de las células madre mesenquiales, y combinado con fibrina se estimula a los condrocitos para aumentar la regeneración de proteoglicanos.

Los resultados clínicos son comparables a la implantación autóloga de condrocitos.

Tiene la ventaja de ser una técnica mínimamente invasiva, en un solo paso, sencilla y económica, asociada a técnicas consolidadas de primera línea para la estimulación de la médula ósea. Con una notable reducción de las molestias postoperatorias y el acortamiento de los plazos para la reanudación de las actividades deportivas.

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